Expertos ponen en tela de juicio el experimento trilingüe de Celaá
Varios expertos analizan las luces y sombras del Marco de Educación Trilingüe de Isabel Celaá y avanzan las líneas del nuevo marco lingüístico que sustituya al sistema de modelos
Idoia Alonso- Lunes, 17 de Septiembre de 2012 – Actualizado a las 05:37h
BILBAO. Las elecciones del 21-O abren un escenario crucial para definir el nuevo marco lingüístico que sustituirá al actual sistema de modelos A (castellano), B (bilingüe) y D (euskera). En la mesa existe una oferta, el experimento trilingüe del Gobierno López, y un reto, garantizar el bilingüismo. ¿Son compatibles ambos? DEIA ha querido responder a esta pregunta y ha entrevistado a tres de las figuras que conocen la escuela vasca con mayor profundidad: Josu Sierra, exdirector del Instituto de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI-IVEI); Patxi Baztarrika, exviceconsejero de Política Lingüística; y el miembro de Euskaltzaindia Erramun Osa. Ellos analizan las luces y sombras del Marco de Educación Trilingüe (MET) impulsado por la consejera Isabel Celaá y definen las líneas maestras que debería tener el nuevo marco que sustituya a los modelos. Pueden leer la versión íntegra de las entrevistas en www.deia.com.
¿Creen que la evaluación del Marco de Educación Trilingüe (MET) que se experimenta en 118 centros vascos es suficiente garantía para generalizar el trilingüismo el curso que viene, como vaticina la consejera Isabel Celaá?
JOSU SIERRA: El mero hecho de evaluar un programa educativo experimental no es garantía de nada. Todos los programas experimentales deben evaluarse. En el caso de que la evaluación concluyese, cosa que dudo, que este MET es fabuloso porque ha obtenido un resultado muy superior en los centros experimentales que en los de control, a igualdad del resto de variables, sería planteable su extensión si se tuvieran los recursos personales y materiales necesarios (profesorado cualificado, financiación, acuerdo con la comunidad educativa, consensos en el Parlamento…).
PATXI BAZTARRIKA: En mi opinión, es insuficiente. La evaluación podría servir de punto de partida para una amplia y prolongada experimentación, que aún no se ha puesto en marcha, si se quiere ahuyentar riesgos innecesarios. Esa experimentación previa, que necesita no tan solo tres años como el MET sino bastantes más, debería abarcar a la diversidad de redes educativas y de entornos sociolingüísticos, y debería identificar los recursos de todo tipo necesarios -tanto en los contextos más favorables como en los más desfavorables- para garantizar que el cambio va a suponer una mejoría. Ni una mera orden de la consejera ni siquiera un decreto del Gobierno son procedimientos idóneos para establecer un nuevo marco dirigido a sustituir el actual sistema de modelos lingüísticos que es producto de una ley del Parlamento y ampliamente aceptado por la sociedad vasca durante las pasadas tres décadas, con resultados en general muy satisfactorios, aunque inevitablemente limitados. Sigue leyendo





